Sandra se ha
especializado en Psicomotricidad siguiendo el método propuesto por
Bernard Aucouturier. Como psicomotricista vivencial, sabe que en
cada sesión los niños explorarán libremente el tipo de movimiento
que les resulte más acorde con su vivencia personal del momento.
Sin embargo, ella puede preparar la sala para potenciar un tipo de
trabajo en especial. Ahora está preparando su próxima sesión de
psicomotricidad con sumo cuidado, ya que uno de sus alumnos, Eric,
acaba de tener un hermano, y cree que un trabajo sensoriomotriz
podría ayudarle a observar y analizar las emociones del niño.
¿Te parece
adecuado? ¿Como actuarías?


